8M: La participación de las mujeres, un reto para avanzar como sociedad

A pesar de que históricamente las mujeres han luchado por que su voz sea escuchada en diversos lugares de liderazgo y toma de decisiones, seguimos en deuda de garantizar la seguridad de defensoras de derechos y lideresas sociales.
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Yirley Velasco es una lideresa social que desde hace 15 años acompaña a mujeres víctimas de violencia sexual e intrafamiliar en El Salado, Colombia. Mediante la organización Mujeres Sembrando Vida, Velasco ha brindado apoyo psicosocial a más de 280 casos que tuvieron lugar en el marco del conflicto armado.

Pero este trabajo no ha sido fácil. A pesar de que Velasco ha ayudado a tantas mujeres víctimas de violencias, ha recibido amenazas de muerte a través de llamadas, mensajes de texto y panfletos. Tanto es el riesgo que corre, que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos le otorgó medidas cautelares.

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La organización Mujeres Sembrando Vida en uno de sus talleres. Crédito: Yirley Velasco.

Así como Yirley Velasco, muchas mujeres lideresas y defensoras ponen en riesgo su vida para defender los derechos y sus territorios. Según el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (INDEPAZ), alrededor de 30 mujeres lideresas y defensoras fueron asesinadas desde el 2021 hasta la fecha y, entre 2016 y 2020, la Defensoría del Pueblo registró que más de 800 fueron amenazadas.

Además de la violencia que han enfrentado, lideresas y defensoras han encontrado otros tipos de obstáculos en su camino. La Fundación Natura compartió recientemente que las mujeres, además del trabajo que realizan por sus comunidades, se enfrentan a cargas familiares adicionales que generan nuevas responsabilidades. Un aspecto muy importante que para la organización se debe tener en cuenta al momento de propiciar escenarios de participación.

En este tema de la participación, la misma organización señaló que mujeres y niñas son excluidas de escenarios de toma de decisiones, especialmente aquellas con pertenencia étnica o rural. Sumado a esto, Fundación Natura dice que no existen suficientes datos que permitan dimensionar el desequilibrio en términos de la participación.

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Espacios de encuentro y formación participativa para las lideresas sociales de la Red Nacional de Mujeres Defensoras del Medio Ambiente. Crédito: Fundación Natura.

Por su parte, la organización Sisma Mujer agrega que la participación de las mujeres en el marco de las elecciones del 2022 se ha visto opacada porque no hay garantías especiales para promover la transformación de la brecha del 80% de hombres en el Congreso de la República. La organización explica que a pesar de que se cumplió con las listas paritarias, la gran mayoría de las mujeres fueron inscritas en el segundo renglón lo cual tiene un efecto simbólico de discriminación.

Ambas organizaciones concluyeron que es necesario tomar medidas urgentes frente a la brecha que existe en la participación de las mujeres en escenarios de deliberación y toma de decisiones. Si no se tienen en cuenta los peligros y obstáculos que enfrentan y la desigualdad que esto ocasiona, se puede correr el riesgo de que esta brecha se amplíe.

Desde el Fondo Noruego para los Derechos Humanos rendimos un homenaje a todas las mujeres lideresas sociales y defensoras de derechos humanos que alzan su voz en defensa y promoción de los derechos de sus comunidades, el territorio y el medio ambiente, aun cuando las circunstancias y las situaciones de inseguridad no les permiten el completo desarrollo de su labor, que más que ser un trabajo, es una vocación de vida.

Portada: Marcha por “la vida, la desmilitarización y la no estigmatización del territorio” convocada por la Ruta Pacífica de las Mujeres, uno de los movimientos feministas más importantes de Colombia. Crédito: FNDH - Colombia.