Historia del FNDH

Casi 40 años apoyando el trabajo de derechos humanos en primera línea.

El FNDH fue fundado en 1988 y surgió de la sociedad civil noruega, el ámbito académico y los sindicatos de trabajadores.

Concebido como un donante flexible, el FNDH ha podido asumir riesgos y apoyar iniciativas emergentes que son específicas e inteligentes, sin intermediarios ni procedimientos que consuman mucho tiempo.

El FNDH ha brindado apoyo a proyectos centrados en una amplia gama de temas. Entre ellos se incluyen el reconocimiento y la garantía de los derechos de los pueblos indígenas como ciudadanos; la supervisión y documentación de abusos en zonas de conflicto; la protección de quienes trabajan en la primera línea de la defensa de los derechos humanos; y la exigencia de acceso a necesidades humanas básicas para las personas en situación de pobreza, como el agua, los alimentos y la vivienda. Como parte de este trabajo, el FNDH ha construido redes amplias y sólidas de actores relevantes, en las que participa activamente tanto a nivel local como internacional.

Una conversación a través de las décadas

Desde la visión fundacional hasta hoy: una conversación con Jan Egeland e Ingeborg Moa.

En esta conversación, Jan Egeland, uno de los fundadores del Fondo Noruego para los Derechos Humanos (FNDH), e Ingeborg Moa, directora ejecutiva del FNDH, reflexionan sobre los orígenes, la evolución y el propósito de la organización. El FNDH fue creado hace casi 40 años con una convicción clara: que la defensa de los derechos humanos comienza en las comunidades directamente afectadas.

A partir de experiencias personales, aprendizajes colectivos y décadas de trabajo junto a organizaciones de base en contextos de alto riesgo, el diálogo recorre la historia del FNDH desde su fundación en 1988 hasta su papel actual como actor global que apoya a organizaciones locales de derechos humanos. La conversación destaca los valores que han guiado al FNDH desde sus inicios —solidaridad, flexibilidad y valentía— y que siguen siendo esenciales en un mundo marcado por el retroceso democrático, los recortes de financiación y la creciente estigmatización de las personas defensoras de derechos humanos.

Este intercambio también mira hacia el futuro. Egeland y Moa coinciden en que hoy, más que nunca, es fundamental sostener un apoyo ágil, directo y no burocrático para quienes trabajan en la primera línea. El FNDH continuará acompañando sus luchas sin sustituirlas, y actuando en solidaridad con quienes resisten, protegen y promueven los derechos humanos dentro de sus propias comunidades.

Fotografía: CF Wesenberg, Kolonihaven

Edición: CHASQUIS